Gracias a Dios a lo largo de los años en esta
patria heterogénea, he sido testigo de curiosos acontecimientos, por ejemplo somos
el único país del mundo en la historia que rechazó hacer un mundial de fútbol
de mayores en 1986, el cual nos había sido otorgado por la FIFA desde 1974.
Faltando un año, el gobierno del presidente Betancourt declinó el compromiso invocando
falta de recursos y el certamen se reasignó a México quién si gozó con la magia
de Maradona.
Lo bueno es que entre más años pasaron, más
momentos delirantes viví por mi afición al fútbol colombiano. Me he encontrado
con todo tipo de situaciones y de frases impensables como “Víctor (Hugo
Aristizabal) es el mejor jugador del mundo sin balón”, del trovador y
entrenador Antioqueño Hernán Darío Gómez; o “perder es ganar un poco” del
filósofo y dentista Francisco Maturana; o “al equipo que cojamos mal parado lo
goleamos” de la cabeza más brillante del
futbol local, Javier Álvarez o la contundente “Yo soy mejor que Messi”, de Hugo
Rodallega, jugador colombiano del Wigan Athletic quien en la actualidad y nuevamente
está con ese equipo peleando por salvarse del descenso en la Premier League.
Pero, ¿Qué sería de la vida en este terruño sin las
irrepetibles anécdotas que nos regalan a diario jugadores, entrenadores,
directivos y periodistas? ¿Cómo olvidar deshonrosos recuerdos como el llamado Londrinazo en el preolímpico sub 23 de
Brasil en el año 2.000? allí solo podíamos quedar eliminados del cuadrangular
final perdiendo por cinco goles con Brasil en el último partido de la primera
ronda y terminamos perdiendo 9-0 por poner suplentes al comienzo del encuentro!
Sin embargo cada año me regocijo más de ese tipo
de anécdotas, les veo el lado amable y me río hasta dónde puedo de ellas; el 2011
me regaló un momento memorable, la FIFA le había otorgado la sede a Colombia para
que acogiera el mundial sub 20, sin embargo la ceremonia inaugural fue uno de
los eventos más graciosos que pude ver en toda mi vida. Aunque Barranquilla y
el gobierno invirtieron cientos de millones de pesos en el evento, al momento
de ejecutarlo en la cancha del estadio Metropolitano, el show fue un absoluto
despropósito, bailarinas pasadas de peso que parecían empacadas al vacío corrieron
sin dirección por toda la cancha, niños y saltimbanquis chocaban entre sí y
para completar tal improvisación aparecieron cantando Jorge “Todas mis
canciones son iguales” Celedón y Juan “No figuro ni a nivel nacional hace 20
años” Piña, quienes por más que fueran ídolos regionales no eran idóneos para
un evento mundial. Explicaciones sobraron desde Barranquilla, pero el ridículo
ya estaba dando la vuelta al mundo y una vez más, di gracias al cielo por ser
testigo de ello.
Para mi buena suerte, en enero de este año se destapó un escándalo entre
dos ex árbitros del fútbol profesional colombiano, donde uno demandó al otro
por cogerle el pito sin permiso, es decir por acosarlo sexualmente; a los
medios de comunicación se les hizo agua la boca, la noticia creció y el país nuevamente
fue la comidilla de la prensa deportiva del mundo. En medio del alboroto uno de
los miembros del comité ejecutivo de la Federación Colombiana de Fútbol, el Sr.
Álvaro González Alzate dijo conocer desde hacía mucho tiempo de rumores que
aseguraban que prácticas homosexuales se relacionaban permanentemente con el
arbitraje nacional, lo que agudizó la crisis. Días después en una entrevista el
Sr. González aseveró que el homosexualismo era una enfermedad demostrada
científicamente, que había que curarla y de paso seguir con las investigaciones
para llegar hasta el fondo o mejor hasta el fundillo del asunto. La opinión pública
se le vino encima al troglodita directivo quien tuvo que pedir excusas y desde
entonces ya casi no habla.
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Esbelta bailarina en la inauguración del mundial sub 20. |
Pero este suelo no se cansa de regalarnos
chascarrillos, hace tan solo unos días se conoció la excelente noticia que el
ex Beatle Sir Paul McCartney haría un
concierto en Bogotá, lo que revolucionó las redes sociales por la importancia
del recital en suelo capitalino. Un periodista llamado Jorge Bermúdez y a quién
apodan El Patrón (como al
futbolista), alguien que se jacta públicamente de ser amigo personal del Bolillo Gómez como si eso le diera más
credibilidad y quien trabaja para RCN radio y Telmex, publicó en su cuenta de
Twitter (@jorgebermudezh) lo siguiente: “La tarima de Pool Mccarty no podrá estar sobre la
cancha. Estará en la zona sur del Campin.”
El
comentario simplemente generó el colapso de la red social con toda clase de
burlas por la pifiada escritura del nombre del músico británico y en pocos
minutos el tema se volvió trending topic
mundial. Todo tipo de preguntas surgieron entre los twitteros, ¿quién era ese
Sr. Pool Mccarty? ¿Un imitador de Sir
Paul en “Yo Me Llamo”? ¿El líder de un grupo tributo originario de Melgar? ¿Acaso
era el nuevo presidente de la liga de billar? ¿O era un nuevo instructor extranjero
del Acuaparque? Los cuestionamientos
cargados de acidez sobraron, se escribieron mensajes con reclamos a los
organizadores del concierto porque si el que venía era Pool y no Paul, no tenían
sentido prestar el estadio, ni mucho menos cobrar tan caras las boletas.
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Foto de Jorge Bermúdez en sus primeros años. |
Es cierto
que al comienzo todo fue muy gracioso con el impase, pero con el pasar de los
minutos hubo indignación. Todos criticaron a Bermúdez por el craso error, pero aunque
la ignorancia no es pecado, si lo es justificar obstinadamente las faltas
propias. El Patrón se defendió
alegando que él era un periodista deportivo y no de farándula, algo risible si
se tiene en cuenta que solo buscando en google
hubiera podido confirmar la correcta escritura del nombre de la estrella
inglesa si es que tenía dudas al respecto, pero su argumentación fue tan pobre
cómo las intervenciones de Andrés Marocco en ESPN o la interpretación del himno
nacional de Shakira, pues al final se estaba hablando de un ex Beatle y no de
los hermanos Monroy o del Sr. De Los Anillos: Pastor López. Anoche después de
tanta especulación se presentó Sir Paul
McCartney en el Campín, realizó un show histórico e impecable, pero los que
esperábamos a Pool nos quedamos con las ganas de conocerlo.
Mentiría si digo que no me divierto con tantos
desaciertos que pasan acá, también sería estúpido e insensato de mi parte generalizar
negativamente a todos los periodistas, pues maestros como Hernán Peláez Restrepo
merecen todo mi respeto y admiración, pero observando a otros comunicadores que
nadan en su oscurantismo a diario como el Sr. Marocco, el Sr. Bermúdez o el Sr.
Casale, solo restaría recordar la frase del desaparecido Jaime Garzón
(Q.E.P.D.) cuando encarnando al lustra botas Heriberto De La Calle, su
personaje más querido, afirmó: “ Ahora que ya soy periodista, voy a validar el
bachillerato!”.
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